a observación de unas ocho especies de ballenas que cruzan frente a las playas del océano Pacífico es hoy una de las ofertas de Guatemala a los visitantes nacionales y extranjeros.
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El avistamiento de este tipo de fauna, que incluye distintas familias de cetáceos, mantarrayas gigantes y tortugas, atrajo a una buena cantidad de turistas de enero a mayo.
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"La idea es que las personas conozcan de cerca a las ballenas y la importancia de no cazarlas para evitar su extinción", dijo al diario Siglo XXI Franklin Herrera, del Departamento de Fauna y Vida Silvestre del Consejo acional de Areas Protegidas. |
Para Daniel Mooney, director de Turismo de Guatemala, la observación de ballenas es un rubro del ecoturismo muy poco explotado y con gran potencial para desarrollar a las comunidades aledañas a las playas, pero advirtió que también es necesario protegerlas.
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Según el funcionario, este año el número de visitantes creció hasta el momento en 13 por ciento y la captación de divisas en 21 por ciento respecto a igual período anterior, lo cual se debe, entre otras cosas, a la variación de las ofertas turísticas.
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En América Latina los países que más aprovechan el avistamiento de cetáceos son principalmente México, Ecuador, Costa Rica y Argentina.
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Según la Fundación Internacional para el Bienestar de los Animales, la observación de esos animales se ha convertido en una industria que genera un billón de dólares anuales y atrae a más de nueve millones de personas en 87 países. |