Julio de 2004  
JACQUES-YVES COSTEAU  
Inventor del buceo autónomo, Jacques-Yves Cousteau ha dado a conocer al mundo entero la vida exuberante y silenciosa de los océanos que surcó durante cuarenta años.
ntes del comandante Cousteau, no se conocía más que la superficie del océano y sus profundidades constituían un mundo desconocido y amenazador.
Gracias a sus invenciones, su amor por el mar y un agudo sentido de los negocios, Jacques-Yves Costeau ha hecho que centenas de millones de personas descubrieran la colorida sinfonía de animales y plantas que pueblan el mundo submarino.
Cousteau debe sus éxitos a una alquimia entre sus pasiones: los viajes, el mar y el cine. Nacido el 11 de junio de 1910 en Saint-André-de-Cubzac, cerca de Burdeos (en el suroeste de Francia), Desde los trece años se apasiona por el cine amateur. En cuanto al mar, lo descubre primero en las calas de Marsella (Sur) donde se instala su familia, y luego en la Escuela Naval de Brest (Oeste) antes de surcar los océanos como oficial de marina en el Jeanne d'Arc, buque escuela de la Marina Nacional.
En aquel entonces sólo se conocía para bucear las pesadas escafandras unidas por un tubo de aire a la superficie, demasiado complicado para Cousteau, que sueña con una escafandra autónoma. Un sueño que pronto se hace realidad, ya que en 1943 elabora con el ingeniero Emile Gagnan, inventor de un descompresor para vehículos de gasógeno, el equipo de respiración submarina basado en aire comprimido contenido en una botella.
La patente del "Aqua-Lung" (en inglés, pulmón acuático), y los derechos de fabricación del aparato por parte de la empresa Aqualung, hacen la fortuna de los dos hombres. A partir de entonces, Cousteau bucea y bucea con ayuda de su nvento, filmando restos de la guerra para la Marina o restos arqueológicos por puro placer de arqueólogo aficionado.
En 1947 alcanza la profundidad de 100 metros y se entusiasma por la oceanografía. La asombrosa capacidad que tiene de financiar sus proyectos se desvela cuando en 1950 lord Guinness, un mecenas inglés, compra para él un antiguo dragaminas británico. Transformado en navío oceanográfico, el Calypso se convertirá en protagonista de las aventuras del comandante Costeau sobre y bajo los mares.
Su equipo de submarinistas-cineastas inventa tanteando las técnicas del cine submarino. Dando a conocer un universo de luz y color poblado de meros, ballenas o morsas, la película El Mundo del Silencio que realizan Cousteau y el cineasta Louis Malle recibe la Palma de Orodel Festival de Cannes en 1956, y a más de dos millones de espectadores. Rico y famoso, el explorador del mundo submarino dimite de la Marina con el grado de capitán de corbeta y se consagra a las campañas a bordo del Calypso.
Con su mujer Simone, con quien se casa en 1937, y sus hijos Philippe y Jean-Michel, el comandante Cousteau acoge a bordo a científicos de las más diversas disciplinas geólogos, geofísicos, biólogos, zoólogos, arqueólogos, ecologistas- y explora cada temporada el mar Rojo o el Saint-Laurent, el Antártico o la Amazonia.
En 1960 se subleva contra la inmersión de residuos radioactivos en el mar Mediterráneo, que el General De Gaulle, entonces presidente de la República, interrumpirá. En 1974 crea en Estados Unidos, The Cousteau Society, y luego en Francia la Fundación Cousteau (convertida en Equipe Cousteau en 1992) para promover la protección del planeta y recolectar fondos para sus onerosas expediciones entre sus adherentes
Ironía de las fechas, el Calypso zozobra en el puerto de Singapur el 8 de enero de 1996, día de la muerte del antiguo presidente de la República Francesa François Mitterrand. Inmediatamente, Cousteau lanza una suscripción para construir el Calypso II, que debería salir al mar a finales de 1998 bajo la dirección de su segunda mujer, Francine. Jacques-Yves Cousteau falleció el 25 de junio de 1997 a la edad de ochenta y siete años, pero sus proezas y aportes a la ciencia del mundo submarino jamas seran olvidadas.
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