Junio de 2006
 
LA MITICA LAGUNA DE LA MEDIA LUNA

A once kilómetros de la ciudad de Rioverde, en el estado de San Luis Potosí, zona central de México, se encuentra la "Laguna de La Media Luna". Un afloramiento de aguas geotermales, con una increíble temperatura que va de los 26 a 30 grados centígrados. La tranquilidad y transparencia de sus aguas hacen de este lugar, un destino único para la práctica del buceo.

n esta ocasión nuestra aventura subacuatica nos llevó a la ciudad de Ríoverde en el estado de San Luis Potosí, zona central de México. A unos once kilómetros de esta ciudad se halla la Laguna de la Media Luna, un lugar empapado de un pasado místico y un presente aventurero.

Nuestra base de operaciones fue el complejo Paraíso Aventura ubicado a ocho kilómetros de la ciudad de Ríoverde. El complejo cuenta con doce cabañas muy confortables, totalmente equipadas y con capacidad para ocho personas cada una.

El centro de buceo "Media Luna" ubicado en la intersección del kilómetro tres de la carretera Rioverde y el Canal de la Media Luna, fue quien nos brindó el servicio de guía y fotografía subacuática. El mismo ofrece servicios de tienda de buceo, renta de equipos, escuela, área de camping, restaurante y hotel.

Nuestro guía y fotógrafo fue Saúl Martínez, hijo de Juvencio Martínez propietario del centro de buceo y unos de los pioneros del buceo en México.

Juvencio, ha hecho hallazgos importantes dentro de la laguna, como parte del cráneo de un mamut con algunos de sus huesos y también algunos objetos arqueológicos pertenecientes a tribus que habitaban en la zona.

Para ingresar al predio donde se encuentra la laguna, se debe hacer un pago al concesionario del lugar. La práctica de buceo tiene un costo de setenta pesos mexicanos (siete dólares aproximadamente). Este lugar también cuenta con un área de camping.
La laguna de la Media Luna es entorno de singular belleza, declarado reserva natural, esta ubicada a una altura de novecientos metros sobre el nivel del mar, sus dimensiones son de trescientos metros por sesenta, con treinta seis metros de profundidad. De ella nacen cinco canales que se utilizan para el riego de la zona. Cuenta con un muelle desde el cual se la puede observar en toda su dimensión y que es utilizado como plataforma para las inmersiones.
Una primera observación da la sensación de un lugar pequeño, sobre todo para los que están habituados a bucear en el mar. Sin embargo esa apreciación cambia dramáticamente al sumergirse dentro de ella.

Nuestro recorrido se inició del lado izquierdo del muelle y en sentido de las agujas del reloj, desde este sector de poca profundidad nos dirigimos hacia la pendiente, la cual presenta una vista subacuática de la laguna como un gran cráter. A partir de ahí fue solo seguir por la pendiente manteniendo nuestro nivel de profundidad a unos doce metros. En este recorrido, el primer encuentro es con un extenso jardín de lirios que tapizan toda la pendiente con un verde intenso.

Siguiendo más adelante encontramos los sabinos, árboles antiquísimos en estado petrificado y cuyas ramas nos hacen una invitación a planear entre ellas.
Algunos metros más y llegamos a los cráteres desde donde brota el agua que alimenta la laguna con temperaturas que van de 26 a 30 grados centígrados (ésta última alcanzada en época inviernal) y que hacen posible bucear en ella durante todo el año sin traje de neoprene.
Otro jardín de lirios nos lleva directamente al broche de oro de la laguna, la cueva de La Media Luna.
Una cueva de tres metros de profundidad, con orificios en su techo que permiten el paso de la luz y crean imágenes únicas de sombras y luces en el agua. Dentro de ella se pueden apreciar algunas tortugas que utilizan el lugar como refugio natural.
Nos internamos unos cuarenta metros dentro de la cueva, la cual presenta algunas bifurcaciones y continúa unos sesenta metros mas delante, nos detuvimos un momento a observar los rayos de luz que penetraban por los orificios del techo y emprendimos el regreso hacia la entrada.
Al salir, de nuevo el jardín de lirios nos lleva hacia el muelle donde gran cantidad de peces lo utilizan como arrecife. La excelente visibilidad del agua (treinta metros), nos permite observar a la gente que nos saluda desde arriba del muelle al vernos pasar.
Nuevamente en el punto de partida, llega el momento de emerger. La sensación una vez fuera del agua, es la de haber realizado cuatro inmersiones y no solo una, debido a los cambios de relieves y entornos.
La Media Luna presenta sectores de arena, piedra caliza, y fango. Durante todo el recorrido y en especial en la cueva se debe tener un buen control de la flotabilidad ya que el sedimento es muy liviano y se levanta con facilidad.
Este lugar reúne en un único sitio condiciones para quienes desean iniciarse en el buceo, o realizar cursos de especialidad, como altitud, multinivel, profundo, penetración en cavernas, etc.
Sin lugar a dudas la Laguna de La Medialuna impactará por su belleza fuera y dentro del agua, tanto al buceador más experto como al que está descubriendo este deporte.
Charlie Acosta
 
Master Scuba
Diver Trainer
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