| Uno de los habitantes marinos más llamativos y curiosos, que a lo largo de la historia ha alimentado numerosos mitos y leyendas. |
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ste delicado pez ha despertado desde la antigüedad interés y curiosidad, quizá por la forma de su cuerpo tan bella como incomprensible o por las leyendas que se le atribuyen. |
Es pequeño, entre diez y quince centímetros el cuerpo o tronco está compuesto por 11/12 anillas y la cola 35/38, aunque puede mostrar manchas claras, son de un marrón oscuro. Su cabeza termina en un tubo “bucal” en el que no aparecen dientes, sus ojos grandes, llaman la atención, y según los expertos la configuración de sus órganos de visión da muestras de gran apreciación visual. |
Respiran mediante branquias y su cuerpo se soporta mediante una columna vertebral aunque se encuentra protegido de pequeñas agresiones externas por una especie de esqueleto externo formado por placas dérmicas sobre el tronco y cola que le facilitan ese aspecto anillado. Disponen de un elemental aparato digestivo y se alimentan de pequeños crustáceos. |
Pero si en algún aspecto estos pequeños animales son curiosos, es en el de la reproducción, se aparean según la temperatura del agua. El cortejo, se realiza en una época u otra del año. |
Después de un orquestado y detallado baile, la pareja de caballitos se entrelaza y el macho deja caer su líquido seminal en la hembra y tras una serie de “contoneos” mezclados con períodos de pausa que pueden ser de 15 a 20 minutos, el cóctel está servido y la hembra deposita los huevos en el cuerpo del macho, en una especie de bolsa incubadora mediante un tubo llamado ovopositor, en la recepción el macho está preparado para fertilizar los huevos. |
Ésta bolsa denominada marsupium, se transforma facilitando nutrientes a los embriones, los que en unas (se cree), tres semanas estarán preparados para afrontar por sí mismos la aventura de su vida. |